Mamá, quiero ir al zoologico
Había pasado una semana, una larga semana. Hoy iría al zoológico. Iba a poder ver los animales, comprar dulces y correr todo el camino. Me lo prometieron. Pero no cumplieron esa promesa.
Los gigantes
Estaba pensando de hace mucho hablar de los Gigantes. En la mitología nordica eran los que peleaban contra los Dioses de Asgard. En la griega pelearon junto a Zeus, para vencer a Chronos. Pulgarcito le robó a uno las botas de 7 leguas con las que recorría enormes distancias en poco tiempo. Aparecen también en el Quijote de la mancha.
En fin, para mi son seres mitológicos fascinantes. Pero también gigante, es una buena metáfora.
Un hombre es...
Estaba por escribir en Twitter (curiosamente mis ultimos post en este blog nacen de ahí primero. Y es que me gusta escribir en 140 caracteres, te obliga a sacar lo innecesario y usar palabras exactas para algo puntual.
Weno... a lo que iba. Estaba reflexionando otra vez. Es común en mí sentarme de repente y ver mi día y sentirme mal o bien dependiendo que pasó. Es como mi "meditación", es el balance, sumar lo bueno y malo y sacar conclusiones. Y ultimamente están superandome.
Entonces recordé una definción que nunca pude, y no sé si podré completar. Una que responda a ésta pregunta: ¿Qué es un hombre?
Lujuria, el pecado
Era el quinto día con el diablo, mi alma al final de la semana sería suya. Ese era el trato, mi alma vendida por un alto precio: conocer los siete pecados, es como elegí vivir mi ultima semana de libertad.
Ese día conocería a Lujuria.
El hombre que no queria amar
Mateo era un hombre comun, al verlo en la calle no podías encontrar nada distintivo. Ningun tatuaje, o peinado inspirado en alguien famoso, o ropa de marca. Pero él si era distinto, porque él no quería amar.
Ideas literarias, historias sin escribir
Hace mucho que no escribo, no me doy el tiempo. Para empezar una historia y que me guste pasan semanas, es todo un proceso. Primero encuentro una buena idea, luego la escribo y desarrollo la historia. Guardo la hoja donde escribí la historia en la caja destinada a eso, y semanas después la vuelvo a leer. Pasado un tiempo los corrigo, veo que sacar y que agregar. Y después de leerlo por última vez, la vuelvo a guardar para que solo yo la lea.
A nadie le hago leer lo que escribo, y es porque no tengo necesidad. Son historias que me cuento a mi mismo, como las que guarda la abuela para su nieto preferido. Ahora weno... decidí escribir algunas para el blog, hace mucho publique en un viejo blog una: Lujuria.
Ahora no tengo tiempo, entonces escribí este post. Son algunas de las ideas que tengo en papeles viejos, hojas rayadas, libretas, bordes de apuntes, etc.
Las tres preguntas
Este es un cuentito viejo, y algo pulido. Pensé que era weno para el primer post.
Me quedé muy intranquilo cuando el cuarto habló, se presentó de forma cortes y me dio la bienvenida. Yo no articulé palabra por algo más de media hora y cuando reuní el valor esperé otra media más para no equivocarme.
- Repítelo, por favor.
- Hola. Soy la Biblioteca Olvidada. Puedo contestar cualquier pregunta, pero solo puedo tres preguntas. Si empieza con Por qué, Qué, Cómo, Cuándo, Dónde, Cuál y Quién le responderé. Fue el deseo de quien me creó, antes de cerrar esa puerta.
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