El autor: HoracioNakama

Breve descripción: Futuro Agrónomo Diseñador amateur Depravado sexual Alquimista Pseudo-Otaku Ser Patético Edad incierta (23 años versión oficial) Geek Estudiante Twittero Blogguero Humano a ratos

Categorías

¡Suscríbete a mi blog!

Recibe en tu correo las últimas noticias del blog. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.

Hola, Bienvenido a mi blog!

Puedes seguirme en las redes sociales o suscribirte al feed.

Si no sabes que es un Feed. Este video puede ayudarte.

Tweetealo Compartir en Google Buzz

Lujuria, el pecado



Era el quinto día con el diablo, mi alma al final de la semana sería suya. Ese era el trato, mi alma vendida por un alto precio: conocer los siete pecados, es como elegí vivir mi ultima semana de libertad.

Ese día conocería a Lujuria.

El diablo llegó en un colectivo de la zona, yo no pude evitar sorprenderme cuando no té que él conducía. Lo saludé y cuando iba a subir me cobró el pasaje a la voz de "todos creen que el infierno se paga solo"

- ¿A dónde vamos? pregunté luego de darle el asiento a una vieja por recomendación del chofer.

- La linea llega hasta la avenida, ahí te están esperando. Aquí se baja el señor ¿no?

Al bajar el diablo estaba sentado en la parada fumando un cigarrillo, ya me había acostumbrado a que aparezca y desaparezca así. Estaba leyendo una biblia. Yo lo miré asombrado, parpadié para ver si era el libro que creía. Él respondió "No es mio, se lo aseguro"

Caminamos por una calle hasta lo que parecía un burdel, entramos muy tranquilos y subimos al segundo piso. Él me indico y luego a la puerta más grande, luego hizo lo propió con él y apuntó al suelo. "Entra vos, yo me quedo aquí."

Yo entré con algo de temor. No confiaba en el diablo, y por supuesto él tampoco en mí. "Los hombres tienden a pensar, por la televisión creo, que pueden vencer a los demonios"

Me senté sobre el sillón y tras las cortinas divisé una mujer. Una hermosa mujer. Quedo sin palabras para describir su belleza, lujo y sensualidad. Se presentó como Lujuria. Creí que mi noche sería como pocas, pensé que mi suerte cambiaría.

- ¿Usted está con cualquier hombre?- pregunté como para romper el hielo, mientras ella elegía ropa.

- Cualquier hombre que me elija.

- ¿No es "Cualquier hombre que yo elija"?

- Yo he estado con poderosos, pobres, jovenes, viejos, mujeres y hombres, casados y no tan casados. Yo estoy con quien alimente su lujuria.

- ¿Su Lujuria?

- Niño, hasta tú debes saber que esconde el escote de una mujer ,el brillo de una joya, el beso de un hombre joven y otra tanta cosa que atraen tu carne como un animal. La lujuria no es sexo, no es dinero, no es comprada, no es descripta por ninguna palabra. Es Lujuria. Solo eso.

- Pero usted dijo ser Lujuria. Entonces es una persona. Yo puedo verla.

- Niño. Yo soy tu lujuria. Así como me ves con esta figura, otro hombre hace lo mismo y otro no.

- ¡¿Tengo lujuria?!

- Un pecado a la vez, tu lujuria nació aquí, donde han caido poderosos, religiosas y hasta humanos. Aquí pecaste.

- No he hecho nada

- Solo hablar... cambiemos eso.- vi como se recostaba sobre la cama y me invitaba. Yo sucumbía ante otro pecado.

Horas después salí del cuarto todavía levantándome mis pantalones, intenté peinarme sin éxito. El diablo se besaba con una mujer en la puerta, no me atreví a interrumpirlo. Uno debe ser caballero, esperaré en el cuarto donde Lujuria cambiaba de vestido.

==

Esté es un cuento viejo, lo publiqué una vez en otro blog  (no sé cual, ya me olvide el nombre) y ahora le agregué un poco al principio. La verdad esta historia me gusta mucho, fue uno de mis primeros cuento como la gente.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...